“Yo descubrí la terapia celular porque tenía mucho dolor. No podía ni caminar y el dolor no paraba nunca. Tenía que probar algo, cualquier cosa, porque me estaba tomando analgésicos cada 4 horas.

Desde que empecé con la terapia celular, no he tenido que tomarme ni un analgésico durante 5 semanas y me siento mucho mejor. El dolor se me ha ido del todo. Vale la pena asistir a una clase para aprender sobre los diferentes tipos que hay.”

-Anonymous

Dr. MarksonComment