“Yo siempre era una persona activa que iba al gimnasio tanto para manejar el estrés como para mejorar el rendimiento deportivo. Entonces una de las cosas que mas le tenía terror era cualquier lesión que me quitara esa herramienta. Hace 2 años me dio epicondilitis aguda. Probé la terapia física, la acupuntura, descansar, pero no había forma de que se me curara. Por suerte me enteré de la terapia celular en la consulta Markson Chiropractic. Me dieron una serie de inyecciones en el codo y quedé sorprendido de lo tanto que mejoré. Después de unos meses pude volver a usar los pesos en el gimnasio y jugar tenis casi sin problema. Con el equipo me sentí como en familia, desde el primer paso de hablar sobre las diferentes opciones con mucha paciencia hasta las inyecciones y luego el seguimiento. Cualquiera que esté sufriendo de epicondilitis o de una lesión parecida, hazte el favor y habla con Markson Chiropractic. ¡No te arrepentirás!”
-Mike T.